Más allá de la incorporación de nuevas tecnologías, la optimización de la operación en terreno se ha convertido en un desafío estratégico para las pymes industriales. Con respecto a esto, el Centro para la Industria 4.0 (C4i), a través del Programa de Realidad Extendida impulsado por Corfo, acompaña a empresas de la Región del Biobío en la adopción de soluciones XR orientadas a mejorar la eficiencia operativa, la continuidad productiva y la toma de decisiones en tiempo real. El foco del programa está en asegurar que estas tecnologías se integren de manera práctica a los procesos industriales, generando valor concreto en las operaciones diarias.
El crecimiento sostenido de las tecnologías de Realidad Extendida ha permitido ampliar sus aplicaciones en contextos productivos, posicionándola como una herramienta clave para la asistencia remota en terreno. A través del trabajo desarrollado en el programa, el C4i impulsa el uso de soluciones XR que permiten la interacción directa entre operarios y especialistas sin necesidad de desplazamientos físicos, facilitando la supervisión técnica y la resolución de incidencias en planta.
Dispositivos no inmersivos: XR más allá de los visores
En este escenario, el equipo del programa ha incorporado el uso de dispositivos que no requieren visores inmersivos, tales como tablets industriales, dispositivos monoculares y wearables con cámara integrada. Estas herramientas permiten realizar transmisiones en tiempo real, registrar procedimientos y entregar soporte técnico remoto, reduciendo tiempos muertos y optimizando la respuesta ante fallas. Este enfoque se alinea con la visión del C4i de integrar la XR de manera funcional, adaptándola a las condiciones reales de operación de las empresas.
Cuando se habla de Realidad Extendida en la industria, la imagen más habitual suele asociarse a visores inmersivos o cascos de realidad virtual. Sin embargo, en los entornos productivos reales, la XR adopta formas mucho más diversas y operativas. Tablets industriales, dispositivos móviles robustos y wearables con cámara integrada están redefiniendo la asistencia remota y la supervisión técnica, demostrando que el valor de la XR no depende exclusivamente de experiencias inmersivas.
Wearables industriales: plataformas tecnológicas integradas
Además, los dispositivos wearables pueden incorporar o acoplar cámaras termográficas, conectarse a sensores vía Bluetooth, integrar punteros láser, linternas y otros accesorios especializados. De esta forma, se consolidan como plataformas tecnológicas integradas para la industria: permiten trabajar con manos libres, manteniendo acceso continuo a información crítica y herramientas digitales en tiempo real, lo que fortalece la eficiencia operativa, la seguridad y la trazabilidad en terreno.
En contextos industriales donde la movilidad, la seguridad y la continuidad operativa son factores críticos, estas herramientas permiten llevar la XR directamente al lugar donde ocurren los procesos. Mediante cámaras integradas y transmisión en tiempo real, los equipos en terreno pueden conectarse con especialistas remotos, recibir orientación técnica inmediata y resolver incidencias sin necesidad de traslados. Esta capacidad reduce tiempos de detención, optimiza recursos y mejora la respuesta frente a situaciones críticas.



Adopción tecnológica con bajo nivel de fricción
Uno de los principales aportes de estas soluciones es su bajo nivel de fricción en la adopción. A diferencia de tecnologías más complejas, los dispositivos móviles industriales y wearables con cámara pueden integrarse fácilmente a las rutinas de trabajo existentes. Esto facilita su incorporación en pymes, donde la adopción tecnológica debe ser gradual, funcional y alineada con las capacidades reales de los equipos de trabajo.
La asistencia remota basada en XR permite además estandarizar procesos de supervisión y mantenimiento. A través de plataformas que integran video en tiempo real, anotaciones digitales, captura de imágenes y registro automático de actividades, cada intervención en terreno puede transformarse en un reporte estructurado. Estos registros no solo fortalecen la trazabilidad y el control de calidad, sino que también generan información valiosa para la mejora continua y la toma de decisiones estratégicas.
Desde esta perspectiva, la XR deja de ser una herramienta puntual para convertirse en un componente activo del proceso productivo. La supervisión técnica en tiempo real, apoyada por dispositivos XR no inmersivos, permite detectar desviaciones, validar procedimientos y asegurar el cumplimiento de estándares sin interrumpir la operación. Esto resulta especialmente relevante en industrias donde los tiempos de detención tienen un alto impacto en la productividad y los costos operacionales.
XR como herramienta estratégica para la competitividad
La incorporación de procesos estandarizados, junto con reportes automáticos generados a partir de estas tecnologías, refuerza la sostenibilidad de la adopción. Cada asistencia remota, inspección o intervención técnica se transforma en conocimiento acumulado, fortaleciendo las capacidades internas de la empresa y reduciendo la dependencia de expertos externos en el largo plazo.
En esta línea, el Centro para la Industria 4.0 ha impulsado un enfoque práctico de la XR en terreno, orientado a resolver problemas concretos de las empresas. Más que promover tecnologías de alto impacto visual, el foco está puesto en soluciones que generen valor inmediato, se adapten a los procesos existentes y faciliten la apropiación tecnológica por parte de los trabajadores. En este modelo, la XR se entiende como una herramienta de apoyo operativo que contribuye directamente a la eficiencia productiva.
En un escenario industrial donde la eficiencia, la rapidez y la capacidad de respuesta son factores clave para la competitividad, la realidad extendida en terreno representa una oportunidad concreta para las empresas. Desde el Centro para la Industria 4.0, el trabajo se orienta a acompañar a las pymes en este proceso de adopción tecnológica, promoviendo una integración progresiva y estratégica de la XR que fortalezca las operaciones, el conocimiento interno y la preparación de la industria frente a los desafíos del futuro.
