Caso Aserradero Trasefor:  Experiencias PATI Mantenimiento Predictivo 

Abr 13, 2026Noticias C4i

El Programa de Absorción Tecnológica para la Innovación (PATI) en Mantenimiento Preventivo y Predictivo, impulsado por Corfo y ejecutado por el C4i, transformó la forma en que las empresas industriales chilenas gestionan sus procesos productivos.  

Trasefor, importante aserradero de Los Ángeles, Región del Biobío, trabajó junto al C4i y otras empresas de distintos sectores industriales a lo largo del país. El eje central del programa fue la instalación de sensores de monitoreo de condición en maquinaria crítica. A través del monitoreo permanente, las empresas pueden anticiparse a las fallas, reducir tiempos de detención no planificados, mejorar la eficiencia operativa, disminuir accidentes y, en consecuencia, aumentar su producción.  

Más que una solución tecnológica puntual, el PATI busca instaurar una cultura de mantenimiento preventivo que las empresas puedan sostener y desarrollar de forma autónoma una vez finalizado el acompañamiento. 

De la reparación reactiva a la prevención 

Uno de los cambios más significativos que ha experimentado Trasefor es el paso desde una lógica de reparación posterior al daño hacia un enfoque genuinamente preventivo. Durante años, como ocurre en gran parte de la industria, la respuesta habitual ante una falla era intervenir la máquina una vez que el problema ya se había producido, asumiendo los costos en tiempo y producción que eso implica. 

Rubén Matus, supervisor del área de aserradero, describe con claridad ese cambio: «Antes se reparaba después del daño, una vez que la máquina ya había fallado. Ahora hemos podido anticiparnos, concientizar al equipo de mantención y revisar las alarmas del programa. Hemos incorporado conceptos nuevos en torno al mantenimiento preventivo.» 

Este giro no es menor. Anticiparse a una falla significa intervenir en los momentos de inactividad planificados, como pausas fuera de horario de producción, sin interrumpir el flujo laboral. Eso se traduce directamente en menos pérdidas, mayor eficiencia y un equipo de trabajo más coordinado y consciente del estado de la maquinaria. 

Tecnología amigable para todos los equipos 

La adopción de nuevas tecnologías en entornos industriales no siempre es sencilla. Requiere capacitación, disposición y herramientas que sean accesibles para perfiles diversos, desde profesionales de gestión hasta operarios de mantención. En ese sentido, Carolina Alegría, encargada de Calidad y Mejora Continua de Trasefor,  asumió ese rol desde el inicio, convirtiéndose en la usuaria responsable de la tecnología dentro de la empresa.  

Esta figura no requiere dedicación exclusiva, pero sí un compromiso formal: alguien que centralice la información, articule a los equipos y le dé continuidad al proceso. La experiencia del C4i demuestra que las implementaciones de industria 4.0 avanzan de forma más sólida y sostenida cuando existe esa persona designada, ya que, sin esa ancla interna, incluso las mejores herramientas tecnológicas pierden tracción con el tiempo. 

Declaraciones internas

En base a ello, Carolina Alegría, destaca cómo el programa facilitó ese proceso desde el inicio: «Ha sido muy gratificante trabajar con el Centro para la industria 4.0. Tuvimos la oportunidad de capacitarnos y utilizar un programa amigable, tanto para nosotros como para los equipos de mantención. Si bien ha sido una implementación de corto plazo, a largo plazo nos traerá beneficios tanto para la empresa como para nosotros como profesionales.» 

El sistema opera mediante un semáforo de alertas, de colores verde, amarillo y rojo, que permite visualizar en tiempo real el estado de vibración de cada equipo monitoreado. Cuando una máquina comienza a mostrar comportamientos fuera del rango normal, la alerta cambia de color y activa una cadena de comunicación entre las áreas involucradas. 

Alegría lo ilustra con un caso concreto ocurrido en la planta: «Cuando el indicador pasa a amarillo o rojo, contacto al equipo de mantención. Ellos tienen acceso al programa, van a monitorear la máquina durante los tiempos de inactividad y realizan las correcciones necesarias. En un caso puntual, detectaron unos pernos sueltos, los ajustaron y la alerta descendió.» 

Una intervención simple, pero oportuna, que evitó una detención mayor y que ejemplifica exactamente el tipo de impacto que el programa busca generar. 

Acompañamiento cercano como factor clave 

Más allá de la tecnología instalada, tanto Matus como Alegría coinciden en que el acompañamiento del C4i fue un factor determinante para el éxito de la implementación. Incorporar herramientas de industria 4.0 en una empresa que no tenía experiencia previa con este tipo de sistemas exige más que una instalación técnica: requiere orientación constante, paciencia y disponibilidad real. 

«Son tecnologías y programas nuevos para nosotros», señala Matus. «El equipo nos ha orientado muy bien, siempre atentos a lo que requerimos, incluso fuera de horario.» 

Este modelo de acompañamiento continuo es parte del sello del C4i. Su trabajo no se limita a entregar herramientas, sino que apunta a mejorar los procesos industriales del país, fortalecer la competitividad de las empresas e instaurar una cultura de mantenimiento que permanezca más allá del programa, para que las organizaciones sigan avanzando con autonomía a partir de lo aprendido. 

Industria 4.0 al servicio de la competitividad nacional 

El caso Trasefor demuestra que la tecnología, bien implementada y acompañada, genera cambios reales y medibles en la operación de una empresa. El PATI Mantenimiento Predictivo, impulsado por Corfo, continúa expandiéndose hacia nuevas empresas y sectores industriales, con la convicción de que modernizar la forma en que Chile cuida su maquinaria es también una forma de cuidar su productividad, su seguridad laboral y su competitividad a largo plazo.