En muchas industrias, la rotación de personal es una realidad operacional que genera un desafío silencioso, pero profundamente costoso: cada vez que un trabajador experimentado deja la organización, se va con él un conjunto de conocimientos, habilidades y criterios que tardaron meses o años en desarrollarse y que no siempre están documentados de manera que puedan transferirse efectivamente a quien lo reemplaza. En este contexto, el Centro para la Industria 4.0 (C4i), a través del Programa de Absorción Tecnológica para la Innovación (PATI) en Realidad Extendida impulsado por Corfo, acompaña a las empresas en la implementación de soluciones XR que permiten capturar, estructurar y transferir el conocimiento organizacional de manera efectiva, reduciendo la vulnerabilidad que genera la rotación y fortaleciendo la capacidad de la empresa para mantener sus estándares operacionales independientemente de los cambios en su dotación.
El costo invisible de la rotación de personal
Cuando se analiza el costo de la rotación de personal, habitualmente se consideran los gastos directos de reclutamiento, selección e inducción del nuevo trabajador. Sin embargo, el costo más significativo es frecuentemente el menos visible: la pérdida del conocimiento tácito que el trabajador que se va llevó consigo y que no está registrado en ningún manual ni sistema de la empresa.
Este conocimiento tácito incluye el saber cómo ajustar un equipo que tiene un comportamiento particular, reconocer señales tempranas de problemas que la experiencia enseña a identificar, conocer los atajos que hacen más eficiente un proceso o saber cómo manejar las variaciones del material en determinadas condiciones. Es un conocimiento que se construye con el tiempo y que, cuando se pierde, debe reconstruirse desde cero por el siguiente trabajador, con todos los errores, ineficiencias y riesgos que ese proceso de reaprendizaje implica.
La XR como herramienta de captura y transferencia de conocimiento
La realidad extendida ofrece capacidades únicas para abordar este problema desde dos ángulos complementarios. Por un lado, permite capturar el conocimiento de los trabajadores más experimentados en formatos inmersivos y reutilizables: grabaciones en primera persona de cómo ejecutan procedimientos complejos, entornos virtuales que replican las situaciones donde ese conocimiento se aplica, y guías interactivas que incorporan el criterio y la experiencia acumulada de los mejores operarios de la organización.
Por otro lado, permite transferir ese conocimiento a nuevos trabajadores de manera mucho más efectiva que los métodos tradicionales. En lugar de leer un manual o recibir una explicación verbal, el trabajador nuevo puede practicar en el mismo entorno virtual donde el conocimiento fue capturado, aprendiendo de la experiencia de sus predecesores de manera inmersiva y repetible, con el mismo nivel de detalle y precisión independientemente de si el trabajador experimentado sigue o no en la organización.
Construir una memoria organizacional duradera
Más allá de la respuesta a la rotación puntual, la implementación de soluciones XR para gestión del conocimiento permite a las empresas construir progresivamente una memoria organizacional que trasciende a las personas individuales. Cada procedimiento documentado, cada entorno de simulación desarrollado y cada guía interactiva creada se convierte en un activo institucional que permanece en la organización independientemente de los cambios en su dotación.
Esta memoria organizacional no solo reduce la vulnerabilidad ante la rotación, sino que también acelera los procesos de inducción, estandariza los criterios de operación y sienta las bases para una mejora continua fundamentada en el conocimiento acumulado. En un entorno industrial donde la competitividad depende cada vez más de la capacidad de aprender y adaptarse con rapidez, contar con una gestión del conocimiento robusta y tecnológicamente habilitada es una ventaja que el C4i ayuda a construir junto a las empresas que participan en el PATI en Realidad Extendida.
