Más allá del componente tecnológico, la adopción de Realidad Extendida (XR) en la industria requiere una mirada estratégica que considere procesos, personas y cultura organizacional. En este sentido, el Centro para la Industria 4.0, a través del Programa de Realidad Extendida impulsado por Corfo, acompaña a las pymes en el proceso de absorción tecnológica que busca asegurar que estas soluciones y tecnologías XR generen valor real y sostenible en el tiempo.
El trabajo del C4i se centra en adaptar las herramientas XR a la realidad específica de cada empresa, integrando gadgets complementarios como cámaras, sensores y dispositivos móviles industriales, y definiendo casos de uso concretos alineados con sus objetivos productivos. Este enfoque permite superar una adopción meramente instrumental del hardware, promoviendo una implementación efectiva que fortalezca la competitividad y la transformación digital del sector industrial regional.
En este contexto, la Realidad Extendida (XR), que integra tecnologías como la realidad virtual, aumentada y mixta, se ha posicionado como una de las herramientas más prometedoras para la transformación digital de la industria. Sus aplicaciones en capacitación, mantenimiento, asistencia remota y simulación de procesos son cada vez más comunes a nivel mundial. Sin embargo, el verdadero impacto de la XR no está garantizado por la sola incorporación de dispositivos o software, sino que la clave está en la capacidad de las organizaciones para absorber esta tecnología y convertirla en valor real y sostenible.
Absorción tecnológica: la verdadera clave del valor
Hablar de absorción tecnológica implica ir más allá de la compra de soluciones, supone comprender, adaptar e integrar la XR dentro de los procesos productivos existentes, alineándola con los objetivos estratégicos de la empresa y con las capacidades de las personas que la utilizarán.
En este contexto, el verdadero desafío para la industria, particularmente para las pequeñas y medianas empresas, no radica en la disponibilidad de tecnologías XR, sino en definir cómo y cuándo incorporarlas de acuerdo con sus procesos, capacidades y objetivos productivos. La adopción tecnológica requiere partir desde problemas concretos del negocio, identificando aquellos puntos donde la XR puede aportar valor real, ya sea en capacitación, mantenimiento, asistencia remota o visualización de información crítica.
Implementación gradual y alineada con la operación
Abordar la realidad extendida desde esta lógica permite avanzar de manera gradual y alineada con la operación diaria de la empresa. En lugar de implementar soluciones complejas desde el inicio, las pymes pueden comenzar con aplicaciones acotadas y escalar progresivamente en dispositivos, contenidos y funcionalidades, a medida que fortalecen sus equipos y consolidan aprendizajes internos. Este camino de adopción favorece una integración más natural de la tecnología, reduce riesgos operacionales y facilita que los trabajadores incorporen la XR como una herramienta útil dentro de sus rutinas productivas.
El éxito de la realidad extendida no se mide por el nivel de sofisticación del hardware, sino por el valor que genera en los procesos. Cuando la tecnología se alinea con objetivos claros, como aumentar la eficiencia, mejorar la seguridad u optimizar la capacitación, su impacto se vuelve tangible y medible. En ese punto, la XR deja de ser una novedad para convertirse en una herramienta estratégica.
En un contexto industrial marcado por la necesidad de adaptarse y competir, absorber tecnología XR de manera inteligente es un desafío ineludible. La clave está en entender que la verdadera innovación no ocurre al incorporar tecnología, sino al integrarla con las personas y los procesos. Solo así la realidad extendida puede generar valor real y perdurable para la industria
Más que promover soluciones genéricas, el Centro para la Industria 4.0 trabaja junto a las pymes para adaptar estas herramientas a su realidad productiva, considerando su nivel de madurez digital, sus recursos disponibles y su cultura organizacional. Este acompañamiento permitirá que la Realidad Extendida no sea vista como una imposición tecnológica, sino como una solución construida en conjunto.
